En este relato presento desde mi perspectiva el proceso de divorcio que yo viví y cómo este afectó a mis hijas. Los datos y eventos aquí expuestos son reales, por increíbles que parezcan. Habrá personas que al leer mi libro no coincidan con mi versión de los hechos, y eso es entendible, pero repito, aquí presento hechos reales narrados desde mi perspectiva.Mi relato habla sobre violencia familiar, pero no, no habla sobre la violencia familiar hacia una mujer como estamos mayormente acostumbrados a escuchar. Este relato trata sobre la violencia familiar que una madre ejerce sobre el padre de sus hijas y sobre el maltrato infantil hacia sus propias hijas al alienarlas en contra de su otro progenitor.La madre hace uso de todas sus artimañas, como por ejemplo esconder a las niñas, truncar la comunicación del padre con las hijas, impedir a toda costa que el padre puede tener acceso a sus hijas y que pueda ejercer su paternidad, y esto lo hace con el fin de causar deliberadamente sufrimiento al padre, aunque esto conlleve a que sus propias hijas sufran también. Causar deliberadamente sufrimiento a una o varias personas es un acto de violencia y esto es exactamente lo que la madre de mis hijas hizo.No soy un santo, hice muchas cosas malas, pero ninguno de mis actos ameritaba la separación de mis hijas.Sí, sí existe la violencia familiar hacia el hombre y mi caso es prueba viva de ello. Lo que aquí relato muestra lo que una mujer, haciendo uso de manipulaciones y artimañas, puede hacer para destruir el amor de sus hijas hacia su padre.En esta historia no sólo relato la violencia familiar que viví, también expongo el maltrato infantil que sufrieron mis hijas y cómo a través de los años ese vínculo de amor difícilmente regresará. Alienar al hijo en contra de su padre es una forma infame de maltrato infantil.Normalmente cuando hay alienación parental, esta se comete por parte de quien tiene la custodia de los hijos, que en la mayoría de los casos es la madre, y esta, por su ¿sed de venganza?, no sólo los separa del padre, sino que además hace que sus hijos lo lleguen a odiar al contarles en algunos casos mentiras sobre lo que el padre hizo, o bien, en el mejor de los casos, contándoles verdades pero éstas de una forma exagerada, y de esa forma magnifican lo que el padre hizo y minimizan lo que la madre pudo haber hecho.De esa forma estos hijos llegan a edificar un altar espiritual para la madre y un calabozo para el padre. Y no digo que un padre varón no sea capaz de alienar a sus hijos en contra de la madre, sí conozco casos en que eso ha pasado, es sólo que, por mucho, son más los casos de las madres que alienan a los hijos que los casos de padres alienadores.Si eres una persona que defiende a capa y espada los derechos de la mujer, y no te abres a la idea de que los hombres también tenemos derechos que deben defenderse, que también tenemos sentimientos y que en ocasiones también somos débiles y merecemos que las leyes nos protejan, entonces este libro no es para ti y mi mejor recomendación es que lo ignores.Sin embargo, si deseas conocer un caso en el que los derechos del padre fueron atropellados, o bien si estás en un proceso de divorcio y sientes que manipulan a tus hijos en contra tuya o de algún ser querido tuyo, puedes tomar de esta historia algunas ideas para no repetir las equivocaciones que yo cometí y que describo.Por ello te recomiendo leer esta historia para que no sigas mi camino, lleno de malas decisiones. Leer más
ASINB0F9V2JY11AccesibilidadMás informaciónFecha de publicacin24 Mayo 2025Edicin1erIdiomaEspañolTamaño del archivo617 KBLector de pantallaRespaldadosTipografa mejoradaActivadoWord WiseNo activadoNúmero de pginas248 páginasISBN13979-8284826317Page FlipActivadoClasificación en los más vendidos de Amazonnº2,368 en Divorcio (Libros) nº52,093 en Libros en español (Special Features Stores)Opiniones de clientesnº52,093 en Libros en español (Special Features Stores)