Segura y cómoda: nuestra alfombra de juego para bebé está hecha de material de 100% terciopelo coral y está rellena con espuma viscoelástica de alta calidad de 1.37 pulgadas de grosor, es ecológica y duradera, proporciona una zona de juego segura y cómoda para tus bebés, sin preocuparte de que se lastimen en pisos duros. La superficie de este tapete para acostar al bebé bocabajo es una cubierta de terciopelo, que no solo es suave y cómoda al tacto, sino que también tiene un buen efecto de amortiguación. Uso versátil: Uso versátil: nuestra alfombra de juego de espuma viscoelástica para el cuarto del bebé se puede utilizar para relajarse y ver la televisión, para yoga o para hacer ejercicio, para jugar en la habitación del bebé, tipo tatami para descansar, para gatear, para que el bebé aprenda a caminar y como cojín de mascotas para que tus amigos peludos duerman. Es apta para bebés de 6 a 12 meses, niños pequeños y recién nacidos. Colorida y elegante: nuestra alfombra viene en un diseño divertido y atractivo que combina con cualquier decoración del hogar, disponible en 7 colores y 7 tamaños, por lo que es adecuada para sala de estar, dormitorio, sala de estudio, sala de juegos, habitación de los niños e incluso balcón, y añade un toque de color a tu espacio doméstico. Este tapete de borde con relleno de 1.37 pulgadas de grosor se ve grueso, agradable y vistoso en tu piso y es una excelente opción como alfombra para sala de estar. Cómo cuidar de tu alfombra: cuando abras el paquete, puede estar arrugada, muy plana y rígida. No te preocupes, es normal. Cuando se dejen transcurrir de 3 a 5 días, la alfombra recuperará naturalmente su grosor y elasticidad. Recomendamos plancharla o pasarle vapor para acelerar la recuperación. Después de haber completado el planchado con plancha o con vapor, tu gruesa alfombra acolchado recuperará su forma y estará lista para usarse. Fácil de limpiar: nuestra alfombra de espuma viscoelástica es resistente a las manchas y fácil de limpiar, por lo que es perfecta para juegos desordenados y derrames accidentales. Al limpiarla, puedes añadir detergente a un cepillo suave para frotarla y, después del lavado, sacudir el agua y colocarla en un lugar fresco y ventilado para que se seque.